¿Te gustaría recordar nombres, fechas y conceptos con mayor facilidad? La buena noticia es que nuestra memoria es como un músculo: con el entrenamiento adecuado, puede fortalecerse y mejorar. La neurociencia nos ofrece valiosas herramientas para optimizar esta función cognitiva. A continuación, te presentamos algunos trucos sencillos para mejorar tu memoria basados en los últimos descubrimientos científicos.

¿Cómo funciona la memoria?

Antes de adentrarnos en las técnicas para mejorar la memoria, es importante entender cómo funciona este proceso. La memoria no es una única capacidad, sino un conjunto de procesos que incluyen la codificación (adquisición de nueva información), el almacenamiento y la recuperación. La neurociencia ha demostrado que la formación de nuevas conexiones neuronales (sinapsis) es fundamental para la consolidación de los recuerdos.

Trucos basados en la neurociencia para mejorar la memoria

  1. Asociación: Relaciona la nueva información con algo que ya conoces. Por ejemplo, si quieres recordar el nombre de alguien, asócialo con una característica física o con algo que tengan en común.
  2. Visualización: Crea imágenes mentales vívidas de la información que quieres recordar. Cuanto más detalladas y llamativas sean, mejor.
  3. Repetición espaciada: Repasa la información a intervalos cada vez mayores. Esto ayuda a consolidar los recuerdos en el cerebro.
  4. Mnemotecnias: Utiliza técnicas como acrónimos, frases o métodos de loci para organizar y recordar información compleja.
  5. Sueño: El sueño es fundamental para la consolidación de la memoria. Intenta dormir al menos 7-8 horas diarias.
  6. Ejercicio físico: La actividad física aumenta el flujo sanguíneo al cerebro y promueve la formación de nuevas neuronas, lo que beneficia la memoria.
  7. Dieta saludable: Una dieta rica en frutas, verduras, pescado y frutos secos proporciona los nutrientes necesarios para un cerebro sano.
  8. Reducción del estrés: El estrés crónico puede perjudicar la memoria. Practica técnicas de relajación como la meditación o el yoga.
  9. Aprendizaje activo: En lugar de leer pasivamente, intenta explicar la información con tus propias palabras o enseñar a alguien más.
  10. Curiosidad: Mantén tu mente activa buscando nuevos conocimientos y desafíos.

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Referencias

  • Genov, L. (2017). El cerebro en una jarra. Planeta.
  • Squire, L. R., & Kandel, E. R. (2008). Neurociencia. Panamericana.
  • Baddeley, A. D. (2003). Working memory: Looking back and looking forward. Nature reviews. Neuroscience, 4(10), 829-839.